La Ruta del Cares es una de las más conocidas y transitadas de Los Picos de Europa. Aquí compartimos algunas curiosidades y consejos si estáis pensando en hacerla.

La Garganta del Cares fue intransitable hasta el año 1950, en el que el cabraliego Manuel Campillo terminó de construir la Senda de 12 Km que une Caín y Poncebos en la actualidad. Para finalizarla, fueron necesarios 6 años de trabajo (las obras comenzaron en 1944), ya que debido a la naturaleza del terreno era necesario el uso de cuerdas, de las que se suspendían los obreros, y de voladuras con dinamita.

La Senda del Cares transcurre paralela al canal que da servicio al salto de agua de la central hidroeléctrica de Poncebos, ya que su finalidad, inicialmente, era facilitar el trabajo al personal encargado de su mantenimiento y vigilancia.

La Ruta del Cares discurre por esta senda: un camino excavado en la roca, a media altura, que a través de grutas, puentes y senderos sigue el curso del Río Cares a lo largo de aproximadamente 12 Km, uniendo el pueblo de Poncebos (en Asturias) con Caín (en la provincia de León).

Cómo hacer la ruta del Cares

La Ruta del Cares es una ruta lineal de unos 12 Km entre Poncebos y Caín. Como os digo es lineal, por lo que, salvo que os sintáis con ánimo de hacer ida y vuelta (24 Km), debéis prever la manera de volver desde el punto en el que finalicéis la ruta.

Podéis comenzar en Poncebos y terminar en Caín, o viceversa.

  • Comenzando en Poncebos y terminando en Caín, os encontraréis un primer Km de una subida pronunciada, en terreno pedregoso que se puede hacer dura para quienes no tienen costumbre de caminar. Así que lo mejor es tomársela con calma, subir poco a poco haciendo paradas para disfrutar del paisaje y sabiendo que, una vez que se acaba esa subida, se termina el tramo difícil. El resto es un paseo por terreno prácticamente llano, con pocos desniveles apreciables.
  • Comenzando en Caín y terminando en Poncebos: la ruta en este sentido es quizás algo menos dura. Prácticamente todo el recorrido es llano, excepto la última parte, o en ligerísima bajada. Pero en los últimos 2 Km tendrás una subida ligera pero continuada y al final, una bajada pronunciada de 1 Km por terreno pedregoso y estrecho que tendrás que tomarte con cuidado y con paciencia si no tienes costumbre de caminar en montaña.

Para quienes queráis caminar más, existe una tercera opción, y es la de realizar la ruta entre Poncebos y Posada de Valdeón (24 Km en total). Pero al igual que el tramo Poncebos – Caín, se trata de una ruta lineal, por lo que tendrás el mismo problema con el transporte de regreso.

Medios de transporte para hacer la Ruta del Cares

Hay varias opciones para poder hacer la Ruta del Cares sin necesidad de hacer ida y vuelta caminando. Os propongo algunas de ellas:

  • Si vais en grupo, una práctica habitual es dividirse en 2. Una parte del grupo empezará en Poncebos, y la otra empezará en Caín. Al encontrarse en mitad de ruta, os intercambiáis las llaves del coche que ha quedado aparcado al otro lado ¡y listo!.  Tratándose de un camino excavado en roca, no hay posibilidad de ir por otro lugar o de no encontrarse. De este modo, cada parte del grupo podrá volver a casa con el coche que la otra parte haya llevado hasta el inicio de su ruta.
  • Autobús de ALSA. durante julio y agosto, ALSA ofrece un servicio de autobuses con varios itinerarios entre Cangas de Onís, Caín, Poncebos y Posada de Valdeón. Los precios oscilan entre los 12 y los 20 euros por persona, en función del tramo elegido.
  • Combina la ruta a pie con una en 4×4:  Una tercera opción es combinar el senderismo con una ruta en 4X4 por los Picos de Europa. Varias empresas hacen este servicio: te llevan al inicio de la ruta en un 4×4 (desde Ribadesella, Cangas de Onís y otros puntos), caminas por tu cuenta los 12 Km de ruta (o los 24 si quieres hacer la opción más larga), y te esperan al otro lado. El camino de ida, o el de vuelta, según la época del año o el servicio contratado, no será directo: se hará visitando diferentes puntos de interés, con explicaciones por parte de los guías. Aunque hay varias, mi favorita es Ven a Picos. Tiene siempre sus vehículos en excelentes condiciones y unos guías que te explicarán con todo detalle todos los puntos de interés del recorrido.
  • Hacer solamente la mitad de la ruta: una cuarta opción por la que optan algunas personas, es hacer solamente la mitad de la ruta. Salen y vuelven al mismo punto, caminando sólo 5 ó 6 Km y deshaciendo el mismo camino después. Si no tienes costumbre de caminar, para esto la opción ideal es comenzar en Caín, ya que así te evitarás la parte dura de la ruta en Poncebos.

Y una vez tengáis claro el asunto del transporte, toca equiparse.

Equipo necesario para hacer la Ruta del Cares

El recorrido de la Ruta del Cares es cómodo y fácil (excepto esa partecita al empezar o terminar en Poncebos). Un camino de piedra excavado en la roca, prácticamente llano, de anchura suficiente para que, incluso quienes tienen vértigo, puedan disfrutarlo sin miedo.

Pero no olvides que se trata de un camino de montaña y que, por tanto, es necesario ir bien equipados.

  • Para mí, lo más importante es un buen calzado. No os lo creeréis, pero yo he visto a gente en la Ruta del Cares ¡en chancletas! Eso es una locura, ya que aunque el camino es bastante llano y cómodo, es pedregoso y hay zonas en las que apoyar mal el pie, o resbalarse puede dar un susto importante. Así que buen calzado, con buena suela, y si puede ser calzado de montaña, tanto mejor.
  • Una mochila con agua, y algo para comer o picar durante camino. Tanto en Poncebos como en Caín hay restaurantes, así que siempre podéis elegir llevaros bocatas, o incluir en vuestro plan daros un homenaje al llegar al final de la ruta. Pero nunca está de más llevar un sandwich, algunos frutos secos, plátanos, barritas energéticas o algo que picar para el camino. Y sobre todo ¡agua! que no falte. Pero eso sí, no os excedáis con el peso de la mochila, ya que tendréis que cargarla durante 12 Km.
  • Consulta la previsión meteorológica antes de salir e incluye en la mochila: crema solar, visera, gafas de sol, y, si es necesario, un chubasquero.
  • Lleva la ropa adecuada al clima que vaya a hacer. Ropa holgada, deportiva y cómoda. Preferiblemente, que puedas poner y quitar en varias capas (es mejor llevar dos chaquetas ligeras para poner una sobre otra, que una sola muy gruesa, por ejemplo), ya que en montaña la climatología puede ser cambiante, y agradecerás poder adaptarte para no pasar calor asfixiante, o frío.
  • Un bastón también te resultará de ayuda en algunos tramos.

Y algo que cuando se va la montaña no debes de dejarte nunca en casa, bajo ningún concepto, tu sentido común:  respeta el entorno y no tires piedras. Más abajo de la Senda del Cares puede haber otros senderos por los que camine gente, así que la piedra que tú tiras desde arriba, puede acabar lesionando a alguien a quien no ves, pero que va caminando más abajo.

¿Es peligrosa la Ruta del Cares?

Aunque no se puede considerar peligrosa, como toda actividad en la montaña entraña algunos riesgos.

Hay que prestar especial atención a la caída de piedras. Durante la ruta no es extraño encontrarse con cabras sueltas, que, haciendo honor a su nombre, suben y bajan por riscos, pudiendo desprender con sus pezuñas algunas piedras por encima de tu cabeza.

Si vas con niños, no olvides que se trata de un camino excavado en piedra de una anchura limitada. Es lo bastante ancho para que, incluso personas que tienen vértigo puedan hacerlo sin problemas. Pero no hay anchura suficiente como para que un niño corriendo descontrolado, o jugando, no pueda caerse o hacer caer a alguien. La senda es lo bastante fácil y cómoda para que puedan realizarla niños, siempre y cuando se comporten con prudencia.

Y ojo con las fotos, lo más peligroso de la Ruta del Cares son los selfies descontrolados. No olvides que una de las reglas básicas de caminar en montaña es “nunca dar un paso sin ver dónde piso“. Mira siempre, siempre, siempre, dónde pones el pie, y nunca, nunca, nunca, camines hacia atrás.  En un terreno pedregoso, dar un paso hacia atrás para encuadrar puede hacerte perder el equilibrio y el precipicio está muy cerca.

Si os gusta caminar, si os gusta disfrutar de la naturaleza, ¡no dejéis de hacer la Ruta del Cares!. Ese impresionante macizo de roca caliza no deja a nadie indiferente.

Cualquier cosina podéis consultarme por aquí o a través de la web www.primorias.es encantada de echaros una mano en vuestra escapada.